Temuco es una tierra rica en tradiciones misteriosas y paranormales, fruto de la herencia mapuche, la colonización española y la influencia germana que convive en estos sureños lares. Como tal, hay muchos mitos que son parte de la vida cotidiana de los temuquenses, pero ciertamente hay dos lugares aquí que son parte importante de la mitología urbana, dos focos de rumores e historias contadas a media voz, de la cual todos tienen una versión propia que cuentan como si fuera la oficial. En mi caso voy a contar la mía, sobre el caso del abandonado Mall Temuco y de la enigmática casa antigua que sobrevive cerca del Portal Temuco. Espero que les agrade y que les ayude a conocer un poco más de la geografía mítica de mi ciudad.
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sábado, 18 de junio de 2016
domingo, 11 de enero de 2015
DBS: ¿El Templo del Placer o el Templo de la Perdición?
Yo trabajo muy cerca del Portal Temuco (nuestro Mall) y todos los días paso al lado para tomar la micro en Avenida Alemania para irme a mi casa en Fundo El Carmen. Por los mismo frecuentemente paso al Portal para comprar algo para comer en la tarde o derechamente paso a la DBS Beauty Store a mirar que hay de nuevo. Y a partir del 2014 es donde comienza mi historia de placer y perdición con esta tienda.
¿Por qué es el Templo del Placer?
Por que en la DBS hay todo lo que soñamos las amantes del maquillaje, del nail art, del cuidado capilar y de los productos naturales pachamámicos. Gracias a DBS conocí al fin los esmaltes China Glaze (que llevaba anhelando hace años) y en la entrada tienen una especie de arbolito esmalteril de las mil maravillas, con todos los colores del arcoíris dentro de botellitas de China Glaze y Nicole by OPI. Cuando empecé a ir por primera vez (tipo Abril), tenían casi todos los China Glaze a mitad de precio ($1990) y cada vez que pasaba no podía evitar llevarme uno tras otro. Además ahí venden cosméticos Essence, yo sé que han corrido ríos de tinta (me gusta esa metáfora) sobre esta marca y ya no puedo decir nada nuevo sobre ella, que es super barata para la calidad de productos que ofrecen, que tienen empaques muy lindos y que sus colecciones limitadas son realmente interesantes, (aún me odio por no haber comprado el esmalte térmico de la línea Superhéroes!). También tienen cosméticos de la línea de la tienda, (sinceramente no me llaman mucho la atención, además que son medios carozzi) y hace poco llegó la hermana elegante de Essence, Catrice (yahooooo) con productos igualmente bellos, pero más sofisticados y "adultos". Lo mejor de ambas líneas es que son bastante accesibles con mi sueldo de profesora endeudada. Además que frente a las cajas están los "cajoncitos del averno" (chiste interno entre mi hermana Toya y yo) que son pequeños cajones donde venden todo a precios ultra rebajados, principalmente productos Essence de temporadas anteriores, como "Be Loud", la de Justin Bieber (que traía un delineador doble maravilloso que tuve la chispeza de comprar), la "Cookies and Cream", además de cosas de cabra chica de Hello Kitty, mini cremas de manos OPI y Body Drench, artículos de nail art... y siempre las mentes diabólicas de la tienda están cambiando los contenidos de estos cajoncitos del averno para tentarnos con sus convenientes precios... Pero se me pasa algo de largo y este es precisamente el porqué de por qué es el Templo del Placer (maquillajístico) para mí.
¡LOS TESTER!
La tienda tiene la gracia de que podemos probar casi todo, pero verdaderamente, casi todos sus productos y así poder convencerse realmente si nos conviene llevarlos. Se pueden probar las cremas, los perfumes, varias clases de sombras, casi todos los labiales, los geles de baño, los jabones líquidos, las colonias, las bases de maquillaje... Ahhhh, no saben cuantas horas he perdido ahí, embelesada probando cremas que jamás podré comprar (por lo caras y porque en realidad no las necesito). Es genial que se permita tener acceso a probar, además que las chicas que atienden ahí son bastante agradables y no muy moscas para atender. Lo único fome es que las marcas más caras y cuicas, como Alfaparf (shampoos y acondicionadores que valen más de 10 lucas), Amika (ídem) entre otras más no tienen testers, pero igual, nada es perfecto y la DBS, a pesar de ser el Templo del Placer tampoco lo es.
¿Y por que también es el Templo de la Perdición, ah?
Porque he gastado mucha plata ahí. Porque siento que tiene un poder de atracción irresistible, como que emite un canto de sirena al que me es imposible resistir y porque ha alimentado mi glotonería por los cosméticos en forma exponencial. Porque no puedo pasar sin llevarme algo, de hecho la última vez que fui (hace como tres días) sentí un estúpido sentimiento de orgullo por mí misma ya que por primera vez no compré nada. Porque mi billetera se encoge de miedo cada vez que paso ahí. Porque me ha vuelto muy compradora compulsiva, mucho más que antes. A principio de año tenía con suerte quince esmaltes y ahora tengo más de sesenta. (¿Les he dicho que son todos hermosos y que los necesito a todos?). Y porque debe tener un parentesco con los hoyos negros, alguna especie de horizonte de eventos interestelar porque ahí la percepción del tiempo cambia por completo. Entro, miro, pruebo cremas, miro los esmaltes, babeo un poco... y en eso se me pasan dos horas y no sé donde ni como cresta sucedió eso. Y eso que ando con ochenta pruebas en la mochila que tengo que revisar y adentro ni me acuerdo y ni siquiera siento el peso en la espalda.Y claro, esto me crea algo de cargo de conciencia, porque igual tengo cosas más importantes que estar comprando mi sexto esmalte rojo, que sólo yo veo que no es igual a los otros. Y porque como profesora, tengo que ocupar bien mi tiempo y no perderlo soñando y echándome cremas ahí, hay que corregir pruebas, hacer pruebas, planificar, preparar clases y un gran etcétera (necesitamos el 50/50 a-h-o-r-a). Hasta ahora me las he arreglado bien, menos mal, pero igual me siento culpable por eso.
En fin, es un lugar maravilloso, con cosas baratísimas y algunas carísimas, pero hay que tener cuidado con el porque realmente crea adicción, creo que soy una especie de dibiescohólica, ya que no puedo, no puedo resistir pasar ahí, es más fuerte que yo. Chiquillas, tengan cuidado, si tienen caracteristicas compulsivas/impulsivas en su personalidad, si son botarates, si son tentadas, si aman los colores, en definitiva, si nos parecemos un poco, la entrada a la DBS es el principio del fin (del fin de su dinero, jajajaja).
Saludos!
PD: La tienda no me ha pagado nada por escribir esto, (¡ojalá!, ¿se imaginan?, wow!) solo quería compartir mi agridulce experiencia con ustedes :)
¿Por qué es el Templo del Placer?
Una de tantas razones *-*
Por que en la DBS hay todo lo que soñamos las amantes del maquillaje, del nail art, del cuidado capilar y de los productos naturales pachamámicos. Gracias a DBS conocí al fin los esmaltes China Glaze (que llevaba anhelando hace años) y en la entrada tienen una especie de arbolito esmalteril de las mil maravillas, con todos los colores del arcoíris dentro de botellitas de China Glaze y Nicole by OPI. Cuando empecé a ir por primera vez (tipo Abril), tenían casi todos los China Glaze a mitad de precio ($1990) y cada vez que pasaba no podía evitar llevarme uno tras otro. Además ahí venden cosméticos Essence, yo sé que han corrido ríos de tinta (me gusta esa metáfora) sobre esta marca y ya no puedo decir nada nuevo sobre ella, que es super barata para la calidad de productos que ofrecen, que tienen empaques muy lindos y que sus colecciones limitadas son realmente interesantes, (aún me odio por no haber comprado el esmalte térmico de la línea Superhéroes!). También tienen cosméticos de la línea de la tienda, (sinceramente no me llaman mucho la atención, además que son medios carozzi) y hace poco llegó la hermana elegante de Essence, Catrice (yahooooo) con productos igualmente bellos, pero más sofisticados y "adultos". Lo mejor de ambas líneas es que son bastante accesibles con mi sueldo de profesora endeudada. Además que frente a las cajas están los "cajoncitos del averno" (chiste interno entre mi hermana Toya y yo) que son pequeños cajones donde venden todo a precios ultra rebajados, principalmente productos Essence de temporadas anteriores, como "Be Loud", la de Justin Bieber (que traía un delineador doble maravilloso que tuve la chispeza de comprar), la "Cookies and Cream", además de cosas de cabra chica de Hello Kitty, mini cremas de manos OPI y Body Drench, artículos de nail art... y siempre las mentes diabólicas de la tienda están cambiando los contenidos de estos cajoncitos del averno para tentarnos con sus convenientes precios... Pero se me pasa algo de largo y este es precisamente el porqué de por qué es el Templo del Placer (maquillajístico) para mí.
¡LOS TESTER!
La tienda tiene la gracia de que podemos probar casi todo, pero verdaderamente, casi todos sus productos y así poder convencerse realmente si nos conviene llevarlos. Se pueden probar las cremas, los perfumes, varias clases de sombras, casi todos los labiales, los geles de baño, los jabones líquidos, las colonias, las bases de maquillaje... Ahhhh, no saben cuantas horas he perdido ahí, embelesada probando cremas que jamás podré comprar (por lo caras y porque en realidad no las necesito). Es genial que se permita tener acceso a probar, además que las chicas que atienden ahí son bastante agradables y no muy moscas para atender. Lo único fome es que las marcas más caras y cuicas, como Alfaparf (shampoos y acondicionadores que valen más de 10 lucas), Amika (ídem) entre otras más no tienen testers, pero igual, nada es perfecto y la DBS, a pesar de ser el Templo del Placer tampoco lo es.
¿Y por que también es el Templo de la Perdición, ah?
"Oh, vosotros, los que entráis, abandonad toda esperanza"
(La esperanza de conservar la plata en tus bolsillos)
(La esperanza de conservar la plata en tus bolsillos)
Porque he gastado mucha plata ahí. Porque siento que tiene un poder de atracción irresistible, como que emite un canto de sirena al que me es imposible resistir y porque ha alimentado mi glotonería por los cosméticos en forma exponencial. Porque no puedo pasar sin llevarme algo, de hecho la última vez que fui (hace como tres días) sentí un estúpido sentimiento de orgullo por mí misma ya que por primera vez no compré nada. Porque mi billetera se encoge de miedo cada vez que paso ahí. Porque me ha vuelto muy compradora compulsiva, mucho más que antes. A principio de año tenía con suerte quince esmaltes y ahora tengo más de sesenta. (¿Les he dicho que son todos hermosos y que los necesito a todos?). Y porque debe tener un parentesco con los hoyos negros, alguna especie de horizonte de eventos interestelar porque ahí la percepción del tiempo cambia por completo. Entro, miro, pruebo cremas, miro los esmaltes, babeo un poco... y en eso se me pasan dos horas y no sé donde ni como cresta sucedió eso. Y eso que ando con ochenta pruebas en la mochila que tengo que revisar y adentro ni me acuerdo y ni siquiera siento el peso en la espalda.Y claro, esto me crea algo de cargo de conciencia, porque igual tengo cosas más importantes que estar comprando mi sexto esmalte rojo, que sólo yo veo que no es igual a los otros. Y porque como profesora, tengo que ocupar bien mi tiempo y no perderlo soñando y echándome cremas ahí, hay que corregir pruebas, hacer pruebas, planificar, preparar clases y un gran etcétera (necesitamos el 50/50 a-h-o-r-a). Hasta ahora me las he arreglado bien, menos mal, pero igual me siento culpable por eso.
En fin, es un lugar maravilloso, con cosas baratísimas y algunas carísimas, pero hay que tener cuidado con el porque realmente crea adicción, creo que soy una especie de dibiescohólica, ya que no puedo, no puedo resistir pasar ahí, es más fuerte que yo. Chiquillas, tengan cuidado, si tienen caracteristicas compulsivas/impulsivas en su personalidad, si son botarates, si son tentadas, si aman los colores, en definitiva, si nos parecemos un poco, la entrada a la DBS es el principio del fin (del fin de su dinero, jajajaja).
Saludos!
PD: La tienda no me ha pagado nada por escribir esto, (¡ojalá!, ¿se imaginan?, wow!) solo quería compartir mi agridulce experiencia con ustedes :)
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